Mi primer trabajo como fotógrafa fue en una boda. Un mundo del que he aprendido tanto como de mis prácticas en el archivo fotográfico del Museo del Prado. Y es que nadie está nunca tan contento ni se siente tan guapo como en una boda. Los brindis ayudan, claro… Que si un vinito, una cañita… Aquello me educó el ojo para algo que ahora que me dedico a la fotografía corporativa pongo en práctica a diario: ver la atmósfera que hace que tu modelo se sienta cómodo.

 

¿Da vergüenza hacerse una foto corporativa?

Pero, ¿por qué nos cuesta tanto, todavía, darle a nuestra imagen el valor que tiene en el mundo digital? Cuidamos las fotos de los productos que vendemos, los detalles de nuestra marca, y nos olvidamos de mostrar nuestra foto.

Puede ser pudor. Vergüenza. Falta de costumbre. Y sin embargo, piensa, ¿qué es lo que nos hace no cambiar de frutería, de pollero, de peluquería? Muchas veces es el frutero, el pollero, o el peluquero. Gente con rostro, voz y personalidad que nos habla de tú a tú. Gente que nos vende un producto humanizado. Y eso que, fíjate lo que te digo, el pollero de mi barrio se hincha a porros en su Opel Corsa blanco en la pausa de la comida. Le dará al canuto, pero es mi pollero de confianza. Y sólo me corta los cuartos traseros para el pollo al curry él.  Y esta cercanía, esta confianza (lo del Opel Corsa ya no) se puede construir digitalmente.

 

¡Pasa de la vergüenza!

Enfréntate a tus miedos y a tus vergüenzas porque sólo puedes ganar. Y muéstrate, muestra tus fotos. Haz que te conozcan, que resultes un rostro familiar. Pero no vale cualquier foto. Tu fotografía corporativa tiene que mostrar quién eres, qué haces, y cómo lo haces. Un retrato que desborde credibilidad y profesionalidad, a la vez que muestre una cara amable. Aprovechar además todas las ventajas que la fotografía puede aportar en un mundo en el que leemos las imágenes con más soltura que una tira cómica. Todo cuenta: los colores, la luz, el atrezzo…

¿Y tú? ¿Te has parado a pensar si tu marca es algo más que un logo y unos colores corporativos? ¿Estás dispuesto a dar el paso, a atreverte a ponerle cara a tu negocio?