HOLA, ME LLAMO IRENE. ENCANTADA.

Necesitas que alguien le cuente al mundo que tu producto es el mejor, y tú, su mejor apuesta. Pero, ¿de qué manera? Ten en cuenta que

No todos tus clientes son muy de leer.

Las imágenes se retienen con mucha facilidad y son la parte más visible de tu marca personal. 

Dos buenas razones para contarlo con fotos. Eso es lo que hago yo: una fotografía que muestre la mejor versión de ti y con la que te identifiques tanto tú, como tus clientes. 

 

Vender una buena historia es la única manera de sostener un negocio en internet: hay que atravesar el escaparate de lo digital, con todo lo despiadado que puede llegar a ser este mundo, y posicionarse como un referente en el sector. Hacer que tus clientes confíen en la cara detrás de la marca porque, cada vez más, se están humanizando las empresas.

Yo hacía foto documental hasta que empecé a trabajar con una coach que me enseñó lo cerca que está la antropología de la foto corporativa. Las cosas sólo nos llegan si nos emocionan, y sólo nos emocionan si vienen con una historia detrás. El camino que hay que recorrer, en ambos casos, es el mismo. ¿Contamos la historia de tu negocio? 

 

 

¿HABLAMOS?